Después del primer mes usando Platformus en nuestra planta de ensamblaje de componentes eléctricos, puedo decir que la integración con los controladores PLC fue más directa de lo que esperaba. Configuramos la recolección automática de datos de seis líneas de producción y los indicadores OEE comenzaron a reflejarse en el dashboard en menos de dos semanas.
Lo que más me sorprendió fue la precisión de los gráficos de dispersión para identificar cuellos de botella. Por ejemplo, detectamos que una estación de soldadura tenía un tiempo de ciclo 12% superior al nominal, algo que con los registros manuales pasaba desapercibido. Ajustamos el flujo de materiales y la línea recuperó 3.2 horas productivas por turno.
El equipo de soporte respondió rápido cuando tuvimos dudas sobre la sincronización con el ERP corporativo. La curva de aprendizaje fue razonable: los supervisores de turno ya interpretan las alertas de desviación sin necesidad de intervención del área de sistemas. Para una fábrica con 40 operarios, el cambio de planillas de papel a monitoreo en tiempo real se sintió natural después de la tercera semana.